Recuperación de la Fuente El Llegu, La Collá, Morcín

El domingo 14 de enero de 2018, la Asociación La Cirigueña, socios y amigos, recuperó el conjunto de fuente, abrevaderos y anexos del El Llegu, fuente situada a 10 metros de la subida a las capillas del Monsacro,  en la Collá – La Collada  (Santa Eulalia/Santolaya de Morcín)

Su estado de abandono, como se puede ver en https://fuentesdemorcin.wordpress.com/2017/08/31/el-llegu-la-collada-santa-eulalia/    nos animaron a proponer su recuperación dentro del Proyecto Libera ( y colaboración del Ayuntamiento).   Gracias a todos por la participación.

Antes de la recuperación

Antes de la recuperación

Después....

Después….

Los participantes...

Los participantes…

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Recuperación y Limpieza de fuentes tradicionales, 13 enero de 2018

El próximo sábado 13 de enero de 2018, de 11 a 13.30 horas,  estaremos en   fuente de la Collá tambien conocida como el Llegu, en la carretera MO-03, a la altura del inicio de la subida al Monsacro.

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Esta es una fuente con anexos invadidos por la maleza y la propia fuente presenta un estado de fuerte abandono. Nuestra intención es realizar  actividades de desbroce y limpieza de la fuente y su entorno.

Podeis ver la fuente que queremos restaurar en nuestro blog de Fuentes de Morcin:    https://fuentesdemorcin.wordpress.com/2017/08/31/el-llegu-la-collada-santa-eulalia

Llevar ropa adecuada y  herramientas agrícolas si se dispone de ellas.

Este es un proyecto subvencionado  dentro del programa Libera, Naturaleza sin basura

RECUPERACIÓN CAMINO MEDIEVAL (23 de diciembre de 2017)

Os recordamos que, si el tiempo no lo impide, el próximo sábado 23 de diciembre  hemos organizado la recuperación del camino medieval Proyecto Libera. Naturaleza sin basuras.

Lugar: Antigua estación de FEVE de Santa Eulalia de Morcín (junto al puente metálico de FEVE sobre el río Caudal)

Actividades: Siega y desbroce de tramos del camino medieval

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Llevar ropa adecuada y  herramientas agrícolas si se dispone de ellas.

Este es un proyecto subvencionado  dentro del programa Libera, Naturaleza sin basura

Cartel de las actividades en Morcín del programa LIBERA, NATURALEZA SIN BASURAS (diciembre 2017 a febrero 2018)

cartel Libera naturaleza sin basuras2017

Arrancamos una nueva web, FuentesdeMorcin.wordpress.com

El cuidado de ríos, fuentes, manantiales y cualquier otro tipo de fuente hídrica es necesario e importante, ya que es el principal proveedor del agua para todos, y por eso hemos estrenado una nueva web como aportación al estado de las fuentes hídricas en nuestro concejo de Morcín y a  las amenazas sobre estos importantes recursos.  En nuestro concejo, así como en Riosa, Lena y Quirós, que comparten la sierra del Aramo, estamos viviendo una importante extracción de los cauces del Aramo para el abastecimiento de Oviedo y el área central asturiana, pues se estima que aporta agua al 30% de los habitantes de la región.

Pero esta importancia no se ve correspondida por una adecuada gestión de los cauces y de las cuencas, de los elementos de depuración, gestión del embalse de los Afilorios, etc… en un estado de indiferencia, desidia y podríamos llamar de abandono, por los poderes públicos.

Parece que la importancia de las fuentes, indicadores excelentes de la salud hídrica de nuestro ecosistema,  se ha olvidado,  convirtiéndolas, en un adorno o quizá en un estorbo.

Desde la nueva web,reivindicamos su importancia, la necesidad de observarlas, inventariarlas, vigilar su estado, en suma mantenerlas vivas.

DIA DEL MEDIO AMBIENTE 2017, a celebrar en Campomanes, Lena

El domingo 4 de junio las asociaciones ecologistas asturianas, las relacionadas con el tren y las vecinales de Lena celebramos el día del Medio ambiente en Lena.

El asunto a destacar es la condena del AVE y la defensa de los trenes de cercanías y media distancia, los que realmente usa la gente.

 

La Cirigüeña y la Asamblea de Vecinas contra el AVE estamos entre las asociaciones organizadoras.

 

Impuestos y  bienestar, dos caras de la misma moneda  

 

Artículo de Joaquín Arce en el diario EL COMERCIO, publicado el 7 de mayo de 2017

Los que nos movemos en bici sabemos que las cunetas de las carreteras nacionales están llenas de basuras y de botellas de pis (al igual que muchos ríos lo están de salvaslips). Las botellas de pis las tiran algunos camioneros que, por no parar, mean dentro de la cabina. La Guardia Civil debería empapelarlos si los pillara, porque es peligroso para el tráfico y una infracción medioambiental. Pero este hecho también nos indica el alto nivel de competitividad al que están llegando profesiones precarizadas como esas, u otras, que actúan en mercados capitalistas muy liberalizados, demasiado competitivos.

 

 

En el otro extremo del mundo laboral estarían grupos como los estibadores, los controladores aéreos, e incluso, en las últimos décadas, los mineros. Son colectivos laborales, a veces mafiosos, que han conseguido funcionar como monopolios de oferta de trabajo en su sector, establecen barreras de entrada y reglas en su beneficio y castigan a la sociedad con unos costes abusivos, demasiado elevados.

En el punto medio deberíamos estar todos los trabajadores, ni explotados, ni extorsionando a la sociedad. Y lo mismo debería aplicarse también a todas las empresas.

¿pero cómo se hace eso? ¿no es muy difícil? Pues no, en realidad, si se quiere, no lo es tanto. Todo se puede conseguir con la adecuada regulación, con la intervención social en la economía y con las políticas públicas de asignación de bienes públicos, estabilización y redistribución.

Las políticas públicas de asignación permiten que, en algunos países privilegiados todos podamos disfrutar de educación, sanidad, orden público, justicia, defensa, infraestructuras, pensiones y todo el abanico de servicios públicos necesarios para tener una vida digna y protegida en un estado de derecho.

Las políticas de estabilización permiten que, cuando haya crisis económicas, los poderes públicos  las puedan corregir, controlando los mercados, las fluctuaciones de la moneda y los precios, y pueda atender a los perjudicados por la crisis con seguros de desempleo y políticas sociales.

Las políticas de redistribución son la base de una sociedad moderna y cohesionada. La redistribución tradicional se consigue con la progresividad de los impuestos directos, con los impuestos sobre la riqueza, como el del patrimonio o el de sucesiones, con las leyes y con las políticas sociales de becas, ayudas, viviendas sociales, etc. En el futuro casi todas estas ayudas, que hoy son diversas y en algunos casos, condicionadas, farragosas y algo paternalistas, deberán ser sustituidas por la renta básica, una renta mínima universal para todos, que ya se está poniendo en marcha en las sociedades más avanzadas. Además cada vez se deberá dar más importancia a otra forma de redistribución: la llamada predistribución, regulando salarios máximos y mínimos y el acceso a ciertos bienes básicos como la vivienda y la educación. Se pretende preparar a la ciudadanía para defenderse desde el principio de la desigualdad. Existe evidencia de que las ineficiencias que puede provocar esta predistribución se compensan de sobra con el crecimiento adicional  propiciado por la mayor igualdad. No debemos olvidar que para tener una sociedad saludable es más importante la educación que la riqueza.

Para que el sector público pueda hacer bien su papel y garantizar a todos nuestro estatus de ciudadanos iguales con derechos y obligaciones lo más importante es una buena política fiscal, sin fisuras y que persiga con éxito el fraude, que permita recaudar de los ciudadanos y las empresas los recursos necesarios para financiar, sin endeudarse, los servicios públicos. Y que, al mismo tiempo, sirva también para ayudar a estabilizar la economía, redistribuir adecuadamente la renta y la riqueza, evitando su acumulación en pocas manos y la transmisión de las diferencias sociales de generación en generación, y que sirva además para minimizar los consumos o actividades perjudiciales para la salud y el medio ambiente. Los impuestos y el bienestar social son siempre las dos caras de la misma moneda. Sin un sistema tributario fuerte, que recaude en torno al 50% de toda la renta  producida no es posible vivir en una sociedad amigable, sana y segura para todos. No hay que olvidar que cuando tenemos un problema importante en la vida (vejez, enfermedad, desempleo, violencia…) el sector público debe estar ahí para resolverlo.

Por eso a algunos nos cuesta mucho entender cual es la visión que tienen de la vida social los que pelean, supongo que de buena fe, por acabar con impuestos como el de sucesiones (un impuesto nítidamente beneficioso para la cohesión social), el céntimo sanitario o el de bebidas azucaradas, los que promueven la competencia fiscal entre territorios, la elusión fiscal y el adelgazamiento de lo público, los nacionalistas y populistas, que dividen a los ciudadanos distinguiendo, con absurdos criterios, entre los míos y los otros, y los gobernantes que engañan a la sociedad financiando los servicios públicos con deuda, en vez de con impuestos.

En la actualidad todo este esquema social, además, hay que encajarlo en un contexto internacional de globalización, superpoblación, competitividad, progreso técnico y cambio climático. En vez de planteamientos locales o nacionalistas tenemos que buscar entidades internacionales poderosas que puedan controlar a las empresas, los capitales y los mercados con normas e impuestos globales, eliminar los paraísos fiscales y extender los derechos humanos, el estado del bienestar, la ciencia y las políticas de conservación del medio ambiente a todos los rincones del planeta.

Ese es el reto urgente al que nos debemos enfrentar todos. No es el momento de ser activistas de causas locales, mezquinas o interesadas como las que, por desgracia, vemos en los periódicos cada día.